Villarejo, sobre Rajoy: “Hay que controlar a Correa, tiene información del Barbas”

El comisario José Manuel Villarejo maniobró para obstaculizar la investigación del caso Gürtel, una extensa trama de corrupción que afectó a numerosas instituciones gobernadas por el PP entre 1999 y 2009. La sentencia que condenó a la formación conservadora como partícipe a título lucrativo provocó una moción de censura que sacó del Gobierno a Mariano Rajoy e hizo presidente al socialista Pedro Sánchez.

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Peláez [abogado de un empresario implicado en el caso Gürtel] ha dejado tirado a Correa. Y Correa quiere negociar con la Fiscalía a cambio de no se qué. Entonces, lo que he hecho ha sido mandarle un abogado de mi entorno para tenerle controlado y decirle, tío, no te preocupes, que ya me pagarás cuando puedas (…). Creo que es interesante tener a Correa controlado, ¿no te parece? Porque me ha confirmado Correa que Peláez le pidió 14 o 15 kilos para el Oli [José Luis Olivera, ex jefe policial de la UDEF] y para mí. Con dos cojones.

¿Pero qué me estás contando?

Sí, sí, sí, que yo le había pedido no sé cuánta pasta. Aunque sea del Opus, este tío es chungo, pesetero.

¿Correa es chungo?

No, no. Peláez (…). Yo le dije: «Mira, yo lo voy a hacer gratis y todo lo que pueda ayudar en beneficio del partido y tal…». Y él me dijo: «Ah, joder, pero 14 o 15 kilos. Tráelos y ya hablaremos». Pero ese es el comentario, es un comentario como… Claro, como él habló varias veces con el Oli, pues el Oli tenía un rebote de la hostia. Acuérdate de que luego salió la historia por ahí, entonces creo que es bueno porque así sabremos si quiere negociar con la Fiscalía, qué quiere decir, porque él, Correa, dice que tiene mucha información del Barbas, ¿eh?, del número uno del número uno. (…) Porque se la contaba el Bárcenas. Ahora, que sea verdad o que sea mentira, probablemente, no.

Como soy persona non grata en esa Fiscalía, no me reciben (…). Han llegado a una conformidad casi todos los imputados de Gürtel, y Paco [Correa] quiere llegar a una conformidad en el siguiente sentido: que le liberen un 60% de la pasta, para vivir, y se conforma con que le casquen la triple de la mayor. Es decir, que no le casquen más de dos años en todas las putas causas que tiene. Total: seis años. Como se ha tirado casi cuatro, está un año, año y medio, en prisión, y a la puta calle. Todos los medios de comunicación contentos porque sale la foto de Correa entrando en prisión, pero tío, consigue la conformidad. Pero espera, que va a verlas, les hace todos los cálculos: “Mira, tantos procedimientos, tanta historia, tanto no sé qué”. Y dicen las tías: “Vale, nos parece bien”.

Pero de los jueces.

“No, no, nos parece bien”. Vale, cojonudo. Dentro de una semana, vente. Ya todo está cerrado, cojonudo, encantados, pim pum pam. Llegan las tías, a la semana, y le dicen a Javier Iglesias: “No. No hay conformidad. Que le den por culo”. Y le dicen las tías…

Pero la ley de enjuiciamiento obliga a la conformidad.

Entonces, la historia es que yo se lo digo a Oli [José Luis Olivera, exjefe policial de la UDEF]. Digo: «Mira, está pasando esto, tío, habla con tu amigo Salinas [fiscal jefe Anticorrupción]». Y el tío habla con él y dice: “Oye, que este dice que no, que no sé qué, que lo de la pasta ni de coña, que la pasta se la queda el Estado, que patatín, patatán”
(…) Lo que yo quiero es, tú, macho, tú lo puedes hacer, tío, y ya no te digo José Luis [Olivera], que habléis con el hijo de puta de Salinas y que dé el ok, tío. Porque sé que conforman todos. Todos los putos imputados, que son 30 o 40 de Gürtel, se conforman, macho, o sea, no hay juicio.
(…) Entonces, lo que yo pretendo es que consigáis que el Salinas dé el okay.

Yo creo que muchísimo mejor que yo, el Oli puede llegar a Salinas, muchísimo mejor. El problema de Paco Correa, que es muy largón y tal, es que él alardea de que tal, de que la mitad de la pasta se la ha dado al abogado para no sé qué, cuando yo lo consiga, y al final alardea de tener más pasta de la que tiene. Luego se pone a llorar que si el hermano es paralítico, que si lo lleva o si lo trae, que no tiene una cala y que no se qué.

Y claro, yo se lo cuento a Olivera, y le digo: «Mira este tío…» y me dice José Luis: “Tiene que dar alguna cosita. Queremos al Agag, a Cascos y a Bárcenas”. Y se lo dije [a Correa], y se me pone en plan digno, que yo no voy a traicionar a nadie, que yo hago mi persona, lo que afecta a mi persona, y el tío me dice que no (…). Entonces, le digo: “Mira, Paco, déjate de pollas de que vas de digno, de que tú no vas a traicionar a nadie, tío. Piensa en tu hija y en tu hermano, tío. Y déjate de pollas. Y si te piden que des mierda del hijoputa de Agag, de Cascos…”.

A mí, Paco [Correa] me dijo que estaba dispuesto a hablar de todo, hasta del Barbas. Y le dije: “Paco, no me comprometas”.

No te metas con el Barbas, no conviene, no conviene, no conviene.

Fíjate si yo eso lo tengo claro que le dije, Paco, no vayas por ahí, porque me estás comprometiendo, le estás contando a un comisario de policía en activo una serie de cosas y tal…

El hijoputa del Agag y del Cascos, que se han puesto morados, y tú te has comido tres años y medio de prisión provisional. No me jodas, tío. Vamos, que para que veas cómo es Correa, que yo eso sí se lo conté a la Cospedal, y me dijo la tía que hizo lo que pudo. Me dijo: “Mira, Ignacio, yo no puedo llegar a más, macho, no me hacen ni puto caso”.

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